Fab Lab, El Retorno de lo Local (I)

 

Como bien explica Neil Gershenfeld en su libro “Designing Reality”, la tercera revolución digital es una realidad innegable que está impulsando un cambio paradigmático en el modelo productivo actual, o dicho de otro modo, el retorno actualizado del modelo productivo tradicional, al menos así lo entendemos nosotros. La accesibilidad cada vez mayor a herramientas de fabricación digital a nivel usuario, la conectividad, la información abierta y una creciente conciencia social sobre el beneficio ecológico de la sostenibilidad han alimentado la proliferación a escala mundial de un ecosistema productivo de calado material, intelectual y tecnológico difícil de ignorar.

En 2001 se constituye el primer Fab Lab, actualmente somos más de un millar en todo el globo, a los que hay que sumar la infinidad de espacios no registrados, el colectivo maker, asociaciones etc. que completan este nuevo tejido productivo. El objetivo en todo caso es la fabricación distribuida, la acción local globalmente conectada y sus beneficios económicos, sociales y medioambientales. De espacios para la fabricación local hablamos, pues bien, es innecesario viajar mucho tiempo atrás para encontrar ejemplos de talleres locales. En el siglo pasado, a pesar de la consolidada revolución industrial, aún existían artesanos locales en todas las ciudades y pueblos. Talleres cerámicos, vidrierías, ebanisterías, tapicerías, tornerías de precisión, artesanos del mimbre, joyerías y un largo etcétera de los cuales persisten algunos para un selecto mercado que valora lo exclusivo, y poco más, la mayoría han sido arrasados por la industria deslocalizada actual de, ya se sabemos, producir mucho a bajo coste para comercializar a escala mundial y así maximizar beneficios igualmente deslocalizados, como si no se pagase un coste energético y en consecuencia medioambiental por ello.

La 3ª revolución digital está impulsando una nueva cultura de la producción y el conocimiento basada en un modelo actualizado de aquellos talleres artesanos a los que la gran industria había desterrado. Pero transformados, mejorados y en constante evolución. Los Fab Lab representan la fiel expresión de ese resurgimiento de lo local como el modelo del cambio hacia una producción sostenible y reparto de riqueza más justo y lógico. Es por tanto acertado afirmar que nos encontramos en un momento emocionante de cambios a todos los niveles y ámbitos.

En los próximos años vamos a experimentar un modo nuevo de pensar y ejecutar los hogares, de adquirir su mobiliario y complementos, vamos a diseñar globalmente conectados y fabricar en entornos locales de manera adaptada y personalizada a la vez que el usuario final asume roles activos en los procesos, veremos cómo se transforma la industria tal y como la conocemos hoy, hablaremos de micro más que de macro economías, desaparecerán los intermediarios y un sinfín de cambios más que iremos descubriendo sobre la marcha. Sin duda un escenario excitante del cual formaremos parte desde Laboratorio de Artesanía Digital, contribuyendo al cambio, aprendiendo y evolucionando con el mismo.